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Thursday, July 19, 2018

Salvaje y libre: relación de los niños autistas con los animales

¿Philip será capaz de exponer su voz para salvar a su mejor amigo?

En diversas ocasiones hemos sido testigos de cómo el cine y la televisión han retratado relaciones de amistad entre humanos y animales, e incluso algunos directores más osados han llegado a tocar la línea de la relación de amistad entre los animales y los niños con alguna condición; haciéndonos creer que realmente hay un vínculo más allá de lo explicable que envuelve a los animales domésticos y salvajes con las personas de corazón noble, valiente y puro.

Pero, ¿qué tan cierto puede ser esto? ¡Descúbrelo a lo largo de nuestro artículo!

Salvaje y libre, ¿una amistad increíble?

Uno de los ejemplos que mencionábamos anteriormente, es el de la película “Salvaje y libre” (Run Wild, Run Free), dirigida por Richard C. Sarafian en el año 1969. Esta película ha sido motivo de estudio años después de su producción, pues cuando salió en cartelera aún se manejaba muy poca información sólida sobre el autismo; sin embargo, con el paso de los años, se pudo establecer una relación certera entre el comportamiento de uno de los protagonistas de la película y los TEA.

El protagonista es el pequeño Philip, un niño que supuestamente se quedó mudo a los tres años de edad. A sus diez años, nadie había escuchado la voz del pequeño, y sus padres explicaban la situación como un accidente psicosomático que terminó por dejar al pequeño Philip sin habla. Por la misma razón, sus padres abandonaron la esperanza de que Philip pudiera volver a hablar alguna vez.

Una de las señales de autismo más notables en Philip es su poco interés en relacionarse con su entorno social, él prefiere pasar los días vagando por el páramo; en el fondo él siente un gran amor por la naturaleza, sentimiento que resulta muy claro a lo largo de la película. Un buen día, el pequeño se encuentra en el páramo con un potro blanco como la nieve, con el que parece establecer una relación de amistad. Mientras el entorno directo de Philip no consigue explicar su naturaleza excesivamente introvertida y su amor por aquel potrillo y los largos paseos en el páramo, otras personas llegan a su vida para cambiarla poco a poco. Diana, es una niña de su edad que le da como obsequio un Halcón doméstico con el que él establece una relación inmediatamente.

El niño parece tener una habilidad especial para convivir con los animales, habilidad que consigue la atención de un coronel jubilado dispuesto a aceptarlo tal y como es. El coronel cambiará la vida de Philip, mientras este lo ayuda a criar al potrillo blanco que había visto en el páramo. La relación entre el niño y el animal se vuelve tan cercana, que Philip consigue volver a hablar a causa de un accidente que deja a su amigo potrillo atrapado en la ciénaga; el niño corre y grita en busca de ayuda.

Pero, ¿cuál es la verdad de la relación entre los animales y los niños con autismo?

Actualmente existen numerosas terapias clínicas para los pacientes con autismo que involucran el trato con animales. Sorprendentemente, la TAA (terapia asistida con animales) tiene como principales cómplices a los perros, caballos e incluso burros. El vínculo que consiguen establecer los niños con estos animales es casi mágico; y, aunque el progreso en esta relación es paulatino, generalmente los resultados son positivos.

Se dice que el primer acercamiento entre los niños y los animales se da de una forma natural y respetuosa, y sucede a través de la comunicación no verbal. Ambos se encuentran en un área de seguridad, donde ninguno de los dos siente que el otro es capaz de invadir su espacio. Es una relación de empatía, si se quiere, o simplemente de expresión de sentimientos a un ritmo similar que estimula aún más las habilidades sociales de los niños. Con el tiempo y el trabajo del vínculo establecido, los niños no verbales (con habilidades de habla limitadas) poco a poco irán verbalizando acciones, órdenes y el nombre del animal.

Entonces, en este sentido los animales pueden convertirse en la mano derecha de los terapeutas cuando se trata de estimular las habilidades sociales y la interacción con otras especies en los niños con autismo. Los animales llegan hasta donde las personas no pueden, y ese discreto trato que une a los niños con los animales es lo que hace que estas terapias, y estas relaciones de amistad sean tan efectivas a la hora de estimular las habilidades de los niños.

¿Sabías que esto era posible? Te invitamos a seguir todas las redes de Autism Soccer para aprender más sobre terapias y características propias del autismo, de esa forma juntos podremos hacer del mundo un lugar más amigable para nuestros niños. ¡Te esperamos!
Existen terapias relacionadas con el autismo que recurren a la ayuda de los animales.




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Thursday, July 12, 2018

The Big Bang Theory: ¿"sheldonismo" o síndrome de Asperger?

A pesar de que sus creadores lo omiten, Sheldon parece tener síndrome de Asperger.
La cadena Warner ha transmitido durante mucho tiempo una serie llamada The Big Bang Theory. Seguramente habrás escuchado de ella alguna vez; pero, por si las dudas, te mencionaremos a uno de sus personajes más conocidos: Sheldon Cooper. ¿Sabes quién es? Un hombre excéntrico, meticuloso, gracioso y lleno de señales que apuntan a un tipo de autismo. ¡Continúa leyendo este artículo y entérate de qué se trata!

Sheldon Cooper, un científico muy peculiar

El Dr. Cooper no es precisamente una persona corriente, es un ególatra que aspira ser el próximo ganador del premio Nobel. Esto es, por supuesto, parte de la identidad del personaje al que da vida Jim Parsons en la serie The Big Bang Theory. Sheldon es un físico teórico que subestima constantemente a otros estudiosos de distintas áreas de la ciencia; como su compañero Howard Wolowitz, un ingeniero mecánico que es clasificado por Sheldon como un “Oompa Loompa” de la ciencia; pues su campo de trabajo, según el Dr. Cooper, no es más que la hermana menor de la física.

Sheldon hace su vida entre algunos amigos, en los que inicialmente la serie ponía más atención, hasta que el director se percató del encanto que brindaba cada una de las singularidades de Shedon, y lo mucho que los espectadores lograban vincularse con este personaje.

Los amigos del Dr. Cooper también son personajes muy particulares, que expondremos ante ustedes en otros artículos, pues existen rumores de que cada uno de ellos es la representación de una condición psicológica distinta; entre ellos, el más relevante es Sheldon, quien muestra diversas señales propias del síndrome de Asperger.

¡Bazzinga! Sheldon Cooper muestra señales de Asperger

A lo largo de The Big Bang Theory, Sheldon muestra comportamientos que apuntan claramente al síndrome de Asperger. A pesar de esto, el director de la serie prefiere continuar dándole libertad al personaje, sin ponerle una clasificación médica a su condición; en su lugar lo llama “sheldonismo”.

Curiosamente, este sheldonismo no permite que el personaje se desenvuelva con naturalidad en su entorno, dando como resultado relaciones accidentadas por causa de su pensamiento excesivamente literal y crudo, y su relevante pasión por tener la razón. Además, Sheldon muestra una notable dificultad para comprender el sarcasmo y la ironía, como consecuencia sus amigos deben explicarle constantemente sus bromas y chistes. Pero Sheldon, por otro lado, es capaz de hacer sus propias bromas; el personaje cuenta con un humor intelectual que le da sentido a la serie en su totalidad.

En The Big Bang Theory el personaje de Sheldon no sólo es un excéntrico científico, también es un personaje que deja en evidencia la naturaleza de las relaciones sociales para una persona con síndrome de Asperger, con un toque de humor y mucha diversión.

¡Anímate a ver The Big Bang Theory! En Autism Soccer recopilamos para ti las series y películas que podrían ayudarte a entender mejor el autismo, porque sabemos que puedes estar más tranquilo al momento de ayudar en el desarrollo de tu hijo. ¡Síguenos en nuestras redes sociales y permanece atento a nuestros artículos!
Puedes aprender sobre el autismo a través de series de televisión.


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Thursday, June 28, 2018

El libro de la selva: una película para estimular la empatía

Una película para mejorar la percepción global de tu hijo.

Para los niños con autismo, existen numerosas maneras desarrollar de la empatía; desde juegos y terapias, hasta libros y películas. Cada estímulo corresponderá a las necesidades de cada niño. En cuanto a los estímulos visuales, las películas suelen servir como ejemplos a seguir, y muchas de ellas resultan ser modelos de comportamientos empáticos y sociales aplicables a la cotidianidad. Una de las películas favoritas de los niños es “El libro de la selva”, una producción de Disney que nos deja ver cómo un niño convive armónicamente con su entorno, lleno de colores y personajes que tienden su mano para que éste se sienta en casa.

¿Crees que esta película pueda ser un ejemplo de empatía? ¡Continúa leyendo!

Mowgli, un niño como cualquier otro

El protagonista de El libro de la selva es Mowgli, un niño pequeño que convive con animales en medio de la selva. No llegó ahí por una simple casualidad, Mowgli es acogido por una manada de lobos después de que sus padres son atacados por un tigre, y él es abandonado en la selva. Como cachorro, Mowgli se adueña de cada rincón de la selva, y se hace amigo de todos los animales a su alrededor. Su amiga más cercana es una pantera negra, Bagheera; y, junto a ella, el oso Baloo se encarga de darle lecciones sobre los fundamentos de la selva y la vida en comunidad. Cada uno de los amigos de Mowgli le enseñan numerosas lecciones enfocadas en el cariño, el trabajo en equipo y el respeto a toda forma de vida.

Baloo y Bagheera, los encargados de educar al pequeño cachorro humano

Cuando la manada de lobos descubre que el tigre Shere Khan está de vuelta en la selva, deciden realizar una reunión de lobos liderada por el jefe de la manada: Akela. El joven cachorro humano debe abandonar la manada y volver al poblado humano, lejos de las garras del tigre y a salvo con el resto de los hombres.

Mowgli y Bagheera emprenden un viaje hasta el poblado humano, en el que, al detenerse a descansar, el niño decide no abandonar la selva y a todos los amigos que tenía ahí. En este momento aparece la primera manifestación del “mal” en la película, una serpiente llamada Kaa, secuaz de Shere Khan; la serpiente es tonta, torpe, pero tiene la capacidad de hipnotizar al niño con sus ojos. Bagheera se percata de la situación y rescata al niño de ser comido por la serpiente.

Bagheera es una pantera concienzuda, su postura a lo largo de toda la película es la de “voz de la razón”; intenta alertar a Mowgli de los peligros existentes en la selva, siempre recordándole que, a pesar de estar en ese lugar, es un cachorro humano. Después de una pelea entre Bagheera y Mowgli, la pantera lo abandona. El niño comienza a vagar por la selva y se tropieza con Baloo, un oso holgazán y relajado que lo enseña a vivir con lo esencial, también lo enseña a rugir y a seleccionar los mejores frutos que la selva tiene para ofrecer. La amistad entre Mowgli y Baloo es, quizás, el ejemplo de empatía más claro que tiene para ofrecer la película.

Empatía, amistad y respeto

El libro de la selva es capaz de retratar paso a paso la inserción de un niño humano en un grupo de animales salvajes que amablemente lo reciben y le dan la bienvenida a un mundo desconocido. Mowgli no teme a sus amigos, pero sabe que entre todas las cosas buenas pueden existir cosas malas, y se cuida de ellas. Además muestra respeto por su entorno, y cultiva las relaciones entre sus conocidos, respetando las distintas opiniones y siendo fiel a lo que Akela, Baloo y Bagheera le enseñaron durante toda su vida.

“¡Mamá naturaleza te lo da!”

Las lecciones de El libro de la selva no se limitan a las relaciones entre los animales y el pequeño Mowgli, sino que también se enfocan en inculcar respeto por la naturaleza. Resalta a lo largo de toda la película la responsabilidad de cuidar a cada ser vivo; haciendo énfasis en que, si bien es cierto que el hombre requiere de recursos naturales para la vida, debe tomar sólo lo necesario, procurando la preservación de los recursos para las demás especies. Y el mejor ejemplo de esto es la maravillosa canción que enseña Baloo al joven cachorro humano, en la que dice explícitamente que “si buscas lo más esencial, si nada más ambicionar, mamá naturaleza te lo da”.

El aprendizaje en los niños con autismo guarda una gran relación con los estímulos visuales, y no podemos olvidar que un trastorno como el autismo no priva a los niños de sentirse atraídos por cosas como los dibujos animados. Entonces, películas como El libro de la selva pueden convertirse en herramientas útiles y positivas para estimular la empatía, el respeto, la amistad y el compañerismo en los niños con autismo. ¡En Autism Soccer lo sabemos bien! Porque nos dedicamos a considerar cada recurso que pueda ser útil para el desarrollo de nuestros niños. ¡Continúa leyendo nuestros artículos y aprende más sobre el autismo!
¡Aprende también de las lecciones de Mowgli!



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Thursday, March 29, 2018

¡El arte puede mejorar el desarrollo de tu hijo con autismo!

¿Sabías que el arte puede contribuir al desarrollo de tu hijo?

El arte, sin duda alguna, nos salva de todo lo que no sabemos manejar, y el autismo no es la excepción. Es bajo este principio que comenzó a ser utilizado el arte, para estimular distintas áreas cerebrales en los niños. Para los niños neurotípicos, el arte es un escape de la rutina, una posibilidad para manifestar su creatividad por encima de todo lo que los rodea. Es una alternativa maravillosa para crear el mundo con el que sueñan, sin límites ni ataduras.

Para los niños con autismo, por otro lado, el arte es un medio de intervención. Para el pequeño, permitir a su imaginación manifestarse a través de la proyección visual, le resulta terapéutico.

¿Qué es el arte?

No importa a quién se le pregunte, la respuesta siempre será diferente. De lo que no hay duda es que para todos, el arte representa la posibilidad de expresarnos sin temor a ser juzgados. El arte es algo distinto para cada persona, empezando por las diversas manifestaciones artísticas. Para el que pinta, el arte puede ser representado por un caballete, un pincel, y encontrarse a sí mismo frente a un lienzo. Para el que baila, el arte puede manifestarse al sentir el ritmo de la música y recorrer cada centímetro de su cuerpo. Para el músico, el arte puede ser la nota más dulce en el momento adecuado.

Sin embargo, en términos generales, el arte se define como la forma de recibir y brindar estímulos relacionados con la realidad a través del medio visual. Es, además, una forma de comunicación, no necesariamente verbal, y es considerada una de las herramientas más increíbles que tiene el hombre para interpretar y comprender su entorno. El arte no corresponde a un idioma exclusivo, tampoco a una raza, ni siquiera a un credo. El arte es un factor común capaz de unir a muchas personas gracias a que facilita la comunicación.

¿Qué representa el arte para un niño con autismo?

Se asume, después de muchos estudios, que el pensamiento del infante autista se basa principalmente en imágenes. Luego, el cerebro consigue decodificar la realidad. Ese es el proceso: inicialmente el ambiente se percibe como un cuadro de imágenes estáticas, que posteriormente serán decodificadas e interpretadas por el niño.

En el caso de las relaciones sociales, el cerebro realiza procesos sumamente complejos, entre los cuales se encuentra un tipo de decodificación que puede tomar una cantidad de tiempo mucho mayor. Sabemos que el autismo no se caracteriza por aceptar fácilmente la interacción social. Aun así, el sentido es el mismo que el de la primera decodificación: entender la cotidianidad e interpretarla por medio de un sistema de imágenes.

El arte, para un niño con autismo, representa justamente eso, la oportunidad de realizar una representación gráfica o física de lo que percibe en el mundo exterior, y en el caso puntual de los niños no hablantes, permite una forma de comunicación con lo que le rodea.

¿Arteterapia?

¿Recuerdas cuando dijimos que el arte resultaba terapéutico para los niños con autismo? Pues, después de diversos estudios, se concibió el arte como parte de una auténtica terapia para facilitar los procesos del desarrollo de los niños autistas.

La arteterapia proporciona la posibilidad de comunicarse sin un pensamiento lingüístico (números y palabras). Entonces, las sensaciones y manifestaciones artísticas se dan desde las más primitivas y reales. De esta forma, el niño adquiere conciencia de su propio cuerpo y de los límites que debe tener. Entiende que su cuerpo es igual al de su semejante, y relaciona sus sensaciones físicas con las ajenas. En este sentido, la arteterapia es sinónimo de experiencia sensorial.

En un principio, la arteterapia puede representar un desafío para los niños con autismo, especialmente por el primer encuentro visual con su mundo interior. Puede ocasionar caos el no saber organizar las ideas, y podría terminar, incluso, en una crisis que debes estar preparado para manejar. También puede existir el caso en el que los niños no respeten los límites físicos, como el espacio para pintar, los materiales a utilizar o el tiempo establecido para culminar con la tarea. Con respecto a esta situación, la arteterapia ofrece un acercamiento a ese desconcierto, y ofrece también una herramienta que en sí misma puede contribuir a desatar los nudos en una bola de hilo. Pacientemente, la arteterapia puede aclarar los pensamientos de los niños, ofreciendo una solución a la incomprensión física y mental.

Asimismo, es un hecho frecuente que los niños muestren una actitud hostil hacia los materiales que deben utilizar. Pueden romperlos e incluso pretender hacerse daño a sí mismos o a alguien más. Ante esto, lo más recomendable es fijar la atención y la energía en una actividad como rasgar papel, moldear plastilina o pintar espacios grandes con los dedos. Si la actitud agresiva continúa, es necesario retirar los materiales y aplicar un mecanismo de contención no invasivo.

Finalmente, el arte representa, bajo cualquier circunstancia, la posibilidad de expresarse. Para los niños con autismo, es una buena oportunidad para mejorar las capacidades relacionadas consigo mismo y con su entorno.

Autism Soccer también participa en la evolución de las habilidades de los niños con autismo a través de las actividades deportivas. Reafirmamos el potencial de nuestros niños y trabajamos diariamente para dar a conocer las capacidades que cada persona con autismo es capaz de desarrollar. ¡No existen límites para nosotros!
No condiciones tus alternativas a las terapias típicas. ¡Atrévete a experimentar con nuevas y divertidas alternativas!



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Tuesday, March 27, 2018

"El viaje de María": ¡acompáñanos a entrar en su mente!

¿Alguna vez te preguntaste qué hay en la mente de un niño con autismo?

Las artes audiovisuales han tendido su mano en más de una oportunidad para contribuir a la comprensión del autismo por parte de las personas neurotípicas. Distintas asociaciones se han aliado con productoras audiovisuales para estructurar piezas destinadas a todas las personas que, como nosotros, desean entender cada aspecto relacionado al autismo.


Por su parte, la fundación Orange ha apostado en distintas ocasiones por la utilización de medios no convencionales para promover el desarrollo de los niños con autismo. Fue esta fundación la que nos brindó la aplicación Día a Día para smartphones; un monitor diario para llevar a cabo la rutina de un niño de la mejor forma, pudiendo documentar su progreso con el paso del tiempo.


Esta vez, la fundación Orange nos regala un cortometraje con la intención de difundir y hacer llegar el conocimiento sobre el autismo a cada rincón del mundo.

“El viaje de María”

Este cortometraje representa una ventana a la mente de una joven con autismo, María. A lo largo del viaje, podemos explorar todo lo que María lleva dentro de sí, y nos vemos envueltos en un mundo lleno de colores, amor, creatividad, sueños, fantasías y esperanzas. La travesía de María es el resultado de la curiosidad de sus padres, quienes, al notar que se comportaba de una manera distinta, decidieron perseguir el diagnóstico hasta obtenerlo: autismo.


Miguel Gallardo, director del cortometraje, describe su idea de la siguiente forma: «... intentar meterme en el mundo de María e intentar comprender y visualizar las cosas que perturban a María de nuestro mundo, las cosas que le gustan, las que le hacen sonreír y un pequeño trocito de su planeta tal como yo lo imagino, de una manera fluida, divertida y comprensible incluso para el público que no conoce este trastorno.»


En el cortometraje no se plantea el autismo como protagonista, ni siquiera como un punto focal. Esta obra va dirigida a resaltar el afecto y los lazos que crean las familias con los niños justo después de conocer el diagnóstico de esta condición. Resulta fascinante para el espectador apreciar y entender que los lazos de afecto son capaces de sobrepasar cualquier dificultad comunicacional entre padres e hijos.

¿Deseas unirte al viaje de María?

El propósito de este cortometraje es llegar a cada rincón del mundo y transmitir un mensaje de entendimiento, conocimiento y amor. Pretende llegar al corazón de esos padres que atraviesan la compleja situación de que el diagnóstico para sus hijos sea el autismo. Con esta producción, se espera dar alivio a cada uno de esos padres, resaltando siempre el optimismo y poniendo el amor como piedra angular para aprender a entender esta condición.


El viaje de María nace justo después de la publicación del cómic “María y yo”, dirigido también por Miguel Gallardo, quien consiguió cautivar a la fundación Orange. De esta forma, se decide darle vida a la mente de María. ¿Quieres conocer el viaje de María?


En Autism Soccer apoyamos cualquier tipo de producción destinada a la difusión de herramientas y conocimientos relacionados con el autismo, y agradecemos cada acción realizada con el fin de erradicar todos los estigmas ligados a esta condición. El autismo no es una enfermedad, y mucho menos un impedimento. Ayúdanos a cultivar en los niños la sed de superación. ¡Con amor y paciencia, no hay nada imposible!
La mente de María está llena de colores y fantasías. 



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Monday, March 19, 2018

Theo Peeters: conoce su aporte al mundo del autismo



La muerte de los grandes siempre tiene un sabor agridulce. Esta vez tuvimos que despedir a Theo Peeters, un hombre que sin temor a ir en contra de la corriente dijo “el autismo no es una enfermedad”. Y tan solo con esa declaración, el mundo del autismo se vio sostenido sobre la verdadera empatía y el estudio de la condición desde su lado más humano.

Theo Peeters nació en el año 1943, el día 11 de marzo. Y nadie habría podido imaginar, que sería él, el joven que decidió estudiar Filosofía y Literatura, quien nos haría entender una de las condiciones más complejas de la psicología. Decidió darle un giro a su vida cuando la vida misma impuso el autismo frente a sus ojos y tuvo que hacer algo al respecto. Abandonó sus estudios previos y comenzó a estudiar neurolingüística, para especializarse en autismo. Sin embargo, Peeters era un humanista; siempre creyó en la humanización de las condiciones, hasta que realizó la gran afirmación que dio la vuelta al mundo del autismo.

“El autismo no es una enfermedad”

Parece imposible poder entender tan bien una condición tan compleja como lo es el autismo. Sin embargo, este hombre lo habría logrado a la perfección. Lleno de la pasión que lo llevó a dedicar su vida a numerosos estudios, y caracterizado por esa humanidad que logró humanizar a todos los que nos tomamos el tiempo de leer sus reportes acerca de esta condición, Peeters nos hizo acercarnos a este mundo, por auténtica curiosidad y sed de conocimiento.

Nos habló quizás por primera vez en la historia del estudio del autismo de un “espectro de la normalidad”. Bajo este concepto, plasmó la existencia de la diversidad entre las personas neurotípicas. Además, rompió con todos los estigmas existentes que obligaban a las personas a ver pequeños robots en lugar de niños autistas, diciendo que “antes de un autista, hay un niño, ya que una especificidad no puede definir una totalidad”.

Por si fuera poco, el neurolingüista documentó sus estudios y su visión revolucionaria sobre el espectro en varios libros, que justo ahora se han vuelto indispensables para todo el que, como nosotros, desea vincularse a mayor o menor medida con la condición. Una pieza importante de su maravillosa obra, es el decálogo que documentó con la intención de estimular a los profesionales y a los futuros profesionales para que dedicaran su vida al estudio de esta fascinante condición:

Decálogo del profesional especializado en autismo

1. Sentirse atraído por las diferencias. Pensamos que ser un “aventurero mental” ayuda a sentirse atraído por lo desconocido. Hay personas que temen las diferencias, otras se sienten atraídas y quieren saber más sobre ellas.
2. Tener una imaginación viva. Es casi imposible comprender lo que significa vivir en un mundo literal, tener dificultades en ir más allá de la información recibida, amar sin una intuición social innata. Para poder compartir la mente de una persona autista, que padece un problema de imaginación, se debe tener en compensación enormes dosis de imaginación.
3. Capacidad para dar sin obtener la acostumbrada gratitud. Se tiene que ser capaz de dar sin recibir mucho a cambio, y no sentirse decepcionado por la falta de reciprocidad social. Con la experiencia, la persona aprenderá a detectar formas alternativas de dar las gracias, y la gratitud de muchos padres a menudo le compensará con creces.
4. Estar dispuesto a adaptar el propio estilo natural de comunicarse y de relacionarse. El estilo que se requiere está más ligado a las necesidades de la persona con autismo que a nuestro grado espontáneo de comunicación social. Esto no es fácil de lograr y requiere muchos esfuerzos de adaptación, pero es importante reflexionar acerca de qué necesidades estamos atendiendo.
5. Tener el valor de “trabajar solo en el desierto”. Especialmente cuando se empiezan a desarrollar servicios específicos en un área. Hay tan poca gente que comprende el autismo, que un profesional motivado corre el riesgo de ser criticado en vez de aplaudido por sus enormes esfuerzos. Los padres han sufrido este tipo de críticas antes, por ejemplo, cuando escuchas cosas como “todo lo que necesita es disciplina”, “si fuese mi hijo…”, etc.
6. No estar nunca satisfecho con el nivel de conocimientos propios. Aprender sobre el autismo y sobre las estrategias educativas más adecuadas es un proceso continuo, ya que el conocimiento en ambos campos evoluciona constantemente. La formación en autismo nunca se acaba y el profesional que crea que ya la tiene, en realidad “la pierde”.
7. Aceptar el hecho de que cada pequeño avance trae consigo un nuevo problema. La gente tiene tendencia a abandonar los crucigramas si no pueden resolverlos. Esto es imposible en el autismo. Una vez que se empieza, se sabe que el trabajo de “detective” nunca se acaba.
8. Disponer de capacidades pedagógicas y analíticas extraordinarias. El profesional tiene que avanzar poco a poco y debe utilizar soportes visuales de manera individualizada. Hay que realizar evaluaciones con tanta frecuencia que uno debe adaptarse constantemente.
9. Estar preparado para trabajar en equipo. Debido a la necesidad de una aproximación coherente y coordinada, todos los profesionales deben estar informados de los esfuerzos de los demás, así como de los niveles de ayuda proporcionados. Esto incluye a los padres, especialmente cuando el niño es pequeño.
10. Humildad. Uno puede llegar a ser “experto” en autismo en general, pero los padres son los expertos sobre su propio hijo, así que se debe tener en cuenta su experiencia y conocimiento. En el autismo no se necesitan profesionales que quieran permanecer en su “pedestal”. Cuando se colabora con los padres es importante hablar de los éxitos, pero también admitir los fracasos (“por favor, ayúdeme”). Los padres también tienen que saber que el experto en autismo no es un dios del Olimpo.
Con este decálogo, Theo Peeters devuelve el sentido que muchos profesionales pierden al no notar algún avance en sus tratamientos. Con estas diez reglas, sugerencias o leyes, nos permitimos recordar a Peeters como una figura de grandeza para el mundo del autismo.
Desde Autism Soccer lamentamos la pérdida del neurolingüista más humano jamás conocido e invitamos a nuestros lectores a conocer sus estudios. En Autism Soccer no creemos en lo imposible y estamos seguros, al igual que Peeters, de que el autismo en definitiva no es una enfermedad. El autismo es una condición con la que es posible vivir y que, contrario a lo que se cree, solo nos incita a superarnos a mayor escala cada día.


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